miércoles, 18 de enero de 2017

Poemas de Ciudad Juárez IV

Poemas de Ciudad Juárez IV

Adelita, le tengo rabia al silencio de Isolda Dosamantes

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Adelita, le tengo rabia al silencio.

I
Cada hilo de agua es una mujer
la vemos con su vientre habitado,
con sus ojos nostalgia junto
y sus canas llenas de sabiduría,
la vemos en la tarde en que la lluvia le muestra de cara el desempleo
en la mañana de la muerte
                                               la guerra
                                                           las lágrimas de un niño.
Fluye su voz a la hora de ser madre
            en la caricia que derrama sobre su árbol
                        y cuando amasa las tortillas
                                   fluye como luz hasta quedar exhausta.
Sus brazos descansan en la tierra, borbotean
            se consumen al sol
en el intento de nombrar
busca en la aureola de sus senos
en su vientre poblado de caricias
en la lengua del hombre
busca en las letras la palabra
la voz que no diluya su cantar entre la bruma.

II
La mujer es agua        danza por la tierra
de gota en gota desvanece sombras
destruye el cerco que la viste
los pliegues de su falda
tocan la extremidad del viento
luego los hilos cantan
siempre de gota en gota.

III
Así de letra en letra
aparece danzando el huapango de la noche
gira en  medio de la guerra
con el aroma en la punta de la voz
con el rezo que nace de la pólvora
con el vestido negro a los dieciocho
aparece cantando la violencia
la mano en puño con la cuentas
de barro, aroma a rosas con sus cruces
lapislázuli en cuello,
lazo de suicidio en la escalera
los estudios son tizón bajo el comal
el mismo de la olla de frijoles
el de sabor a hogar que encendió la abuela.
En su murmullo cocina la clase de mañana
teje el arroz     lo  e s t i r a  para el hambre
se cubre con el tizne de la olla
vende sus letras          su sonrisa
su tiempo al tiempo de los otros
a veces vende su cuerpo o lo regala.

IV
El agua no está sola
            se cubre de sombras, se protege
porque la luna le grita por las noches
palabras de luz que deletrea:
es muro que viste al otro muro
ella fluye en los brazos de otras aguas
ella es él
somos río
con aguas agitadas
                                   que buscan transparencia.

Es fluidez que nace de sus ecos
es río en combate
se derrama en transparencia.

V
La turbulencia nace con preguntas primigenias
en la pendiente de los cerros
cuando los peces se mueren en la red
en la frontera ante el disparo de la migra
en el asalto a la mitad de la calle de su casa
en la jornada triple      en el ensamble
en la mentira del periódico
en la huella de un dedo democrático
en el sueño perdido entre fantasmas
en la espuma usurpada de caricias
                                               por las orillas de las sombras.

La turbulencia es huella
chubasco de poro en poro.


VI
El agua es piel            tiene memoria
de poro en poro
resbalan por su vientre
los paisajes
parpadean el grito de un lamento
            se desdoblan
                                   se funden
                                               son recuerdo
crecen en el aroma de la tarde.

Su piel vértigo
es una flecha
atraviesa su garganta.

VII
Fluye
danza de letra en voz
                        a través de los siglos
canta
el rosario alegre del comal
el de las cuentas negras del combate
busca a sus peces atrapados
grita
el grafiti de Colombia,
la Plaza de Mayo,
el charco de sangre en la Huasteca,
las calles de Oaxaca
grita una mujer llamada Tierra
se escucha su eco
en el desierto de Chihuahua.

El agua danza sola
                        ellos desaparecen.
Manchas de sangre en las ventanas
se tiñe de rojo el cielo
reflejo de sus muertos.