viernes, 8 de junio de 2012

Isolda Dosamantes en la antología anual de la Gaceta Virtual

http://gacetavirtualantologia1.blogspot.mx/2011/08/isolda-dosamantes-tlaxcala-mexico.html

 


Los poemas que se incluyeron en esta antología pertenecen al libro inédito en papel Halo del alba escrito a finales de los años noventa. En aquella época la autora viajaba en trenes, vagaba entre el desierto y la selva, en el mediterráneo pensaba en ser gitana y cuando llegaba al mar era una sirena encantada por la voz del agua.







RENDIJAS DE LA NOCHE

A Miguel Paul

I

Llegué a destiempo
parece una costumbre
arribar a los bosques donde las palomas se mudan .

II

Estás en la inconformidad que va surgiendo de tus sombras.

III

No sé qué es lo que me vuelve a mirarte y no pasar de largo.
Ese atardecer de vino y plática
es uno más uno menos
uno que nunca existió
es un crepúsculo que nos revuelca desde lo más certero de nosotros mismos.
Debería ser esa luz que de noche se arrincona en las plazas
tomarte por un día la mano desde siempre.
Viajar contigo jugar a las mañanas al inicio
al amanecer que no deja de llamar a mi puerta y darme los buenos días.
Acaso no escuchas el canto: caracol enredado llama en los muslos
o es sencillamente la fantasía de ser dos
y tenernos brazo abraso por las rendijas de los cuerpos
por las rendijas de una mañana siendo uno.

ALBAS DE ESTUDIO

Encontrarlo en la calle, tomar camino al bar, luego al estudio. Llegar con la noche a cuestas, iniciar el diálogo de siempre, escuchar en silencio las gotas que caen del fregadero. Acercarme a su espalda, ir a la cama, la alfombra, la escalera; en donde todo se olvida hasta alcanzar el silencio de dos cuerpos.

HORIZONTES

La sombra que nos cubrió
ha cambiado sus ramas
las líneas de nuestras manos son distintas
hemos dado un vuelco
somos dos que se desploman al vació.
Sólo nos queda el recuerdo: murmullo
crece hasta ser tolvanera de mis costillas
en la sangre que hacía de mis pezones dos alas mariposas
y en memoria
una lágrima detenida por años
cae como las hojas del árbol que nos dio su abrigo
lenta en un vaivén de ola
cruje, se esparce por el viento
se hace polvo,
susurro del tiempo que no retorna.
¿Dónde enterraré las cenizas
de la sombra que enmudeció mis labios por siglos?

NOS INVENTA

Nos inventa
galopa entre nosotros
una y otra vez
hasta desplegar sus alas
romper la ola.

La noche galopa en la comuna del silencio.

CICATRICES

Hoy quiero desprenderme
dejar extraviado por casualidad mi temor a los gatos
olvidar la mentira piadosa, sus espinas
la verdad que me araña 
la sonrisa hipócrita que te hace andar hacia la luna.
Hoy deseo ser la gacela, el chupamirto
caminar sin recuerdos
simplemente 
como niña.