lunes, 23 de febrero de 2009

A propósito de Animales Distintos :Karina Falcón




A propósito de Animales Distintos :
-Antología de poetas argentinos, españoles y mexicanos nacidos en los sesentas- coordinada por el mexicano Juan Carlos H. Vera.

Por Karina Falcón



Los caminos, los senderos, están cortados
en la pulpa de la flor, en la sustancia misma de los paraísos.
Maurice Maeterlinck, La inteligencia de las flores

Puede ser que cantara el arte de embellecer los jardines…
tantas flores adornaban en primavera sus fecundos árboles,
como frutos maduros recogía el otoño
Virgilio, Geórgicas


Animales Distintos es una antología que reúne la muestra poética de más de 100 autores argentinos, españoles y mexicanos, cuya distintiva es el compartir un mismo tiempo de nacimiento y una misma lengua en su escritura; es decir, los poetas aquí reunidos nacieron entre 1960 y 1969, y asumen el español como su lengua literaria.

Los criterios de selección y la conformación final de una antología, nunca dejarán de ser cuestiones arbitrarias para unos y precisas para otros. Cuando un nuevo compendio (en cualquier género) es publicado, acontece siempre la perorata entorno a aquellos que están adentro o no y por supuesto, entorno a la afinidad que los lleva a estar ahí y encontrarse en el privilegio y no en la exclusión. Siempre hay un punto a discutir que refiere a las excepciones, si de antologías se habla. Esto, es propio y connatural al peregrinaje de la obra, pues formar un libro es trazar también un mundo y “todo en el mundo existe para consumarse en el libro”, en palabras de Mallarmé. Por tanto, la antología, no deja de ser un mundo, perfecto –sobretodo- en sus márgenes.

Animales distintos se divide en tres secciones: de los poetas argentinos (selección Ana Franco Ortuño), los poetas españoles (selección Antonio Portela) y por último, de los poetas mexicanos (selección Juan Carlos H. Vera y Benjamín Barajas). Aquí, es un acierto que cada sección abra con una presentación o estudio previo entorno a la muestra, y en el caso de los poetas españoles, que Antonio Portela haya incluido un texto de aproximación a la obra de cada uno de los autores incluidos.

Entre los poetas argentinos se encuentran Daniel Horacio Grad, Silvia Dabul, Debrik Ankudovich, Osvaldo Bossi, Viviana Abnur, Pablo Montanaro, Marcelo Díaz, Alejandro Méndez, Marcelo Juan Valenti, Martín de Souza, Bárbara Belloc, Paula Jimenez y Sergio de Matteos. Algunos poetas españoles son Jose Angel Cirelluelo, Manuel Moya, Vicente Cervera Salinas, Benjamín Prado, Aurora Luque, Eduardo Moga, Roger Wolfe (nacido en Kent, Inglaterra, pero vive en España desde la infancia), Rafael Inglada y otros. Entre los poetas mexicanos concurren Israel Gonzalez, Laura Solórzano, Eduardo Cerecedo, Miraceti Jimenez, Marla Romero, Raquel Huerta, Norma Abundez, Victor Baca, Raquel Olvera, Cesar Rodriguez Diez, e Isolda Dosamantes, por supuesto, entre otros.

Al leer cada muestra, surge la curiosidad ineludible por encontrar un punto de convergencia en la poética de una generación y un territorio coincidido. En mi caso, encontré motivos, talantes y enunciaciones que al construir mi lectura, me parecen particulares no sólo de una situación geográfica en específico, sino, de toda una tradición literaria: sea porque la suceden o la eluden. Encuentro un par de ejemplos de cada muestra por país: de los poetas argentinos es posible destacar la inclinación hacia la palabra como un motivo y los metalenguajes para urdir el texto; de los españoles, su musicalidad, la construcción de sonetos, y la apelación al discurso en tenor filosófico o reflexivo; y de los mexicanos, la razón amatoria como motivo, el uso del lenguaje coloquial o el talante epigramático en algunas voces. Sin embargo, muchas de estas distinciones son expuestas en cada uno de los textos de presentación -ya mencionados- y veo conveniente no ahondar en el tema.

Debo apuntar entonces: Anthos -Ανθος: flor y Legein -λεγειν recoger. Es decir, toda antología –todo bouquet, si se quiere ver así- es un acto de predilección, de preferencia e inclinación por el aroma y forma de ciertas flores. Ya en el texto de presentación de la antología Animales distintos, Juan Carlos H. Vera apunta “Las selecciones siempre serán egoístas, pues parten del gusto personal de quien selecciona, y este trabajo no es la excepción, sin embargo, lo hemos realizado para un público de tres países y espero, esto sea un acierto al corazón del hombre”. Se privilegian ciertas flores para un destinatario también privilegiado; es cierto, ésta ha sido siempre la apuesta de la escritura, y aún más, de la poesía: marchar desde uno hacia el uno, ir del corazón hacia el corazón.

De acuerdo al poeta argentino Jorge Ariel Madrazo, la poesía, es justo “el enigma de un cuerpo fracturado”, y en este advenimiento, el propio libro comprometido con la poesía también es fragmento. Si acaso los poetas comienzan a hablar, tal vez, se deba al terrible deseo de volver a ese uno primigenio, y entretanto habitan la polifonía de la voz, voces y sus geografías… De ellos, como lo expresa Pablo García Baena: “no sabemos bien –el génesis no lo cuenta claro- cuando Yahvé - los- creó... De lo que estamos seguros es, de que son… animales distintos.”